Tres tipos de Bruja de Cocina

Tres tipos de Bruja de Cocina

Para aquellos que no están familiarizados con el término, una Bruja de Cocina es una persona que enfoca su práctica mágica y/o espiritual a través del acto de cocinar. Uno de los elementos clásicos de las brujas en la ficción es el caldero de pociones; la imagen de un hechicero vertiendo exóticos ingredientes para elaborar poderosos brebajes tiene sus bases en la vida real. Trabajar con los ingredientes que provienen de la Tierra, sentirlos, transformarlos en algo nuevo a través del uso del Fuego y el Agua, percibir los aromas que el Aire esparce e imprimirle a cada preparado una energía especial es lo que hace una Bruja de Cocina. Desde mover la cuchara en el sentido correcto, hasta entonar cantos o conjuros mientras cocinamos, hay una innumerable cantidad de actos mágicos que podemos integrar a nuestra preparación de alimentos, para crear bebidas que nos llenarán de energía, potajes que llevaran alegría a nuestra familia o galletas que endulzaran las relaciones entre amigos y colegas.



Dicho esto, así como existe una infinita cantidad de sazones y estilos de guisar, hay muchas maneras de hacer magia de cocina. En este caso englobaré en tres categorías las complejas y muy variadas prácticas que las Brujas de Cocina pueden llevar.

Cocina Ancestral

Una de las prácticas más comunes entre las brujas es el culto o la conexión con los ancestros, aquellas personas que vinieron antes que nosotros y nos dejaron un legado de sabiduría. Incidentalmente, una de las herencias más comunes que deja la gente son sus recetas familiares, que en suma terminan formando la gastronomía de un sitio o de un pueblo. Cuando estas dos tradiciones se conjuntan, tenemos una poderosa manera de cocinar que honra a los antepasados y ayuda a que las enseñanzas se conserven de generación en generación.


Es común que estas brujas tengan en su posesión algún viejo cuaderno o recetario, heredado de la bisabuela, de la abuela o de la madre, en la que se han recopilado a mano con diferentes letras todas las creaciones que han ocurrido en sus cocinas desde años atrás. Inadvertidamente éste se vuelve también un diario de historia familiar. Es una manera de mantener un fuerte lazo con tus ancestros y a la vez hacer tu aportación, una manera de ser parte de ese linaje; así que no tengas miedo de agregar tus propias recetas, hacer anotaciones en el margen o modificarlas un poco para dejar tu propia huella.

Cocina Estacional

Me costó trabajo elegir un nombre para esta forma de cocina; consideré también "Cocina de la tierra" (pero todas los son), "Cocina adaptable" o "Cocina receptiva" (pero creo que no alcanza a expresar claramente a lo que me refiero). Esta gastronomía se enfoca en utilizar ingredientes propios de la estación y del lugar en el que uno se encuentra; es decir, recibir lo que la Tierra te da en un lugar y momento dado, y fluir con ello. Como resultado tienes comida que va cambiando a lo largo de año con las estaciones, los ciclos de siembra y cosecha, además de que será distinta en cada región. Además resulta en una alimentación más sustentable.


En este mundo moderno estamos acostumbrados a poder conseguir cualquier ingrediente de donde sea, en cualquier época del año; pero seamos honestos, ya no lo apreciamos. Practicar este tipo de cocina nos devuleve la emoción de que llegue una temporada para poder comer algo que nos gusta, e incluso hace más signifcativos los platillos típicos de una fiesta o celebración. Por otro lado, hace que la experiencia de viajar sea más rica, ya que podrás probar alimentos locales que de otro modo no conseguirías fuera de cierto lugar. Para mí ésta es una forma en la que una bruja puede rendir culto, no a la Tierra en su totalidad, sino a aquella que la sostiene, a la tierra en la que habita, recibiendo sus regalos sin condiciones ni alteraciones. Si quieres ir un paso más allá, intenta un d´ía cocinar únicamente con lo que coseches en tu jardín.

Cocina Intuitiva

Para practicar este tipo de cocina se necesita un carácter particular o un estado de ánimo muy específico: necesitas soltar, dejarte ir. Hay aquellas personas para las cuáles esta es la forma normal de cocinar, mientras que para otros parece una riesgosa aventura. En la cocina intuitiva te olvidas de las recetas e instrucciones, simplemente comienzas a echar ingredientes sobre a marcha, probando, imaginando, casi como si estuvieras en un trance. Haces a un lado las cantidades, los tiempos y los grados, simplemente sigues tu intuición y tu creatividad.



Aunque definitivamente es la forma más divertida de ser Bruja de Cocina, tiene sus desventajas, ya que en ocasiones llegas a resultados increíblemente deliciosos... que nunca puedes recrear. Por otro lado, siempre habrá algo nuevo en tu plato. Además para practicar este tipo de cocina no necesitas tener ningún tipo de experiencia ni conocimientos, simplemente seguir tus corazonadas y aceptar que tus experimento puedes acabar muy bien o no tanto.

Por supuesto que estas tres categorías suelen encimarse. La mayoría de las Brujas de Cocina han incurrido en todas ellas y los límites son difusos. Por ejemplo, para elaborar un platillo usando solamente ingredientes de temporada, necesitas a veces la creatividad que la cocina intuitiva te permite. Otro ejemplo es el hecho de que mucha de la cocina ancestral se creó utilizando ingredientes locales, ya que antiguamente no se tenía acceso a tantos productos de importación. Igualmente para cocinar en un trance intuitivo, puedes partir de una receta familiar y modificarla. Probablemente seas una combinación de dos de estas clases, o incluso de las tres.

Nada está definido: tu cocina, tus reglas, tu magia. Lo más importante es que le imprimas una fuerte energía y que sepas que el acto de cocinar puede ser algo poderoso y extraordinario.

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